viernes, 8 de septiembre de 2017

LA LUCHA POR MANTENER HÁBITOS SALUDABLES DE UNA PERSONA NORMAL. PARTE I


Feliz viernes cieletes!!!!

Hoy no os voy a hablar de moda, ni os enseño ninguno de mis últimos outfits. En el post de hoy, os voy a contar un poco las pautas que sigo para cuidarme y que en nada, tendré que volver a retomar , jaja ! L@s que me seguís por Instagram ( @anouckinhascloset ) ya conocéis algunas de mis pautas, pero os voy a contar por aquí y de una manera más extensa lo que hago, cómo lo hago, cómo fueron los inicios y cómo pretendo que sea el futuro...porque muchas me habéis preguntado vía facebook e instagram  a raíz de algunas fotos que he ido subiendo a las redes sociales. Así que empezaremos por los INICIOS y continuaremos con la ACTUALIDAD y EL FUTURO.


LOS INICIOS


Empecemos por el principio, y es que siempre he sido de una constitución "maciza" que digo yo! Ni muy regordeta, ni una niña delgadita...



Aunque realmente, supongo que ese tipo de preocupaciones comienza en la adolescencia, cuando empezamos a fijarnos en cómo nos queda la ropa y en cómo nos vemos a nosotras mismas y cómo nos ven los demás, ahí, cuando somos más vulnerables y susceptibles antes cualquier comentario, gesto, o incluso reproche. Es fácil que en esa época, tengamos una distorsión de lo que es nuestro cuerpo. Y aquí, es cuando tengo que recalcar, que lo importante es que nosotros nos sintamos bien con nostros mismos, no con lo que los demás digan, piensen o crean y por supuesto, fuera de cánones. Yo nunca podría haberme planteado ser modelo, empezando porque no llego al 1.70. Pero tampoco puedo pretender pesar 50kg, porque, debido a mi constitución no estaría sana, y la salud, es sin duda, lo más importante! De esto se trata, de buscar un equilibrio entre cómo nos sentimos, que nos guste lo que vemos, pero siempre y por encima de todo, estando sanos.

Siempre he sido una de las "niñas altas de la clase", y no es que ahora sea muy alta con mi 1,68, pero es cierto, que con 14-15 años ya tenía esa altura y era grandota, en comparación con l@s demás (ahora me encantaría medir 5cm más, jajaja!!!). Desarrollé pronto y los cambios se hicieron notar. A esto, hay que sumarle que siempre he hecho mucho deporte (volleyball, fútbol, atletismo, etc) , así que, también estaba fuertota. Es verdad, que el peso nunca fue algo que me preocupase, ni siquiera me pesaba de manera habitual, y por supuesto, no tenía ningún complejo al respecto, me encantaba comer, comía de todo, y el peso, no me preocupaba en absoluto, aunque por aquella época supongo que rondaría los 68kg. (no tengo fotos por aquí, si las encuentro edito y las subo). 

Cuando comencé la universidad, ahí sí, empezaron los cambios. No tenía tiempo para continuar dedicándoselo a hacer tanto deporte, además yo soy de las que con la ansiedad les da por comer, así que en esos años, engordé unos kilos. Supongo que empecé a darme cuenta de que algo iba mal, cuando vi que mi ropa ya no me sentaba bien, o cuando iba a las tiendas y mi talla habitual ya no me valía...

Tenía 21 años, había terminado mis estudios, ya no sentía esa ansiedad por ser independiente  económicamente,  por a acabar la carrera, etc, y un día, en una farmacia decidí pesarme... La báscula me respondió con un "doloroso" 76,5 Kg... y supongo que ese día, sin creerme muy bien el dato que me había devuelto la báscula, además de devolverme un número, me devolvió a la realidad...¿Qué había hecho estos años? ¿estaba siguiendo una alimentación adecuada? ¿me encontraba bien?  Los hechos me contestaban: mi ropa no me servía, me cansaba al hacer un esfuerzo (sumado a que soy asmática = mala combinación), y lo más importante, había llegado al punto en el que no me sentía a gusto conmigo misma..., no me reconocía. He sido y soy muy coqueta, presumida, llamadle como queráis.Me gustaba la ropa,  cuidarme, vamos, verme bien, y en aquel momento, dejé de sentirme así.




Siempre he tenido una personalidad muy fuerte, así que ya os adelanto, que cualquier cambio que hice en su momento o que hago ahora, es por mí, por sentirme bien conmigo misma, nunca debido a los demás. Si hacéis un cambio, sea el que sea, de vida, de trabajo, de apariencia física, etc, siempre debéis hacerlo por vosotr@s mismos, nunca por lo que los demás crean, vean, digan o sientan. Recordadlo, porque es algo que deberíais interiorizar, repetirlo como un mantra, y hacerlo como sistema de vida, en todos los ámbitos de ésta.

Bien, por donde iba, ah, sí, el número que me devolvió la báscula. Supongo que ese fue mi "tocar fondo" y una vez había asumido que lo que estaba pasando era que comía en grandes cantidades (me gusta todo, todo, lo dulce, lo salado, el pescado, la carne, la fruta, las verduras..etc, pero también el helado, la pizza, la pasta, las hamburguesas, los bocatas, las gominolas...), y que no estaba haciendo absolutamente nada de ejercicio, el origen del problema estaba localizado. Y ahí, ese mismo día decidí retomar unos hábitos saludables, pero sin estridencias, porque soy consciente de que me encanta comer, disfruto comiendo y no soy capaz de privarme de nada que me guste, es más, creo que es insano a nivel mental, pero ese ya es otro tema....





Lo primero que hice, fue visitar a una nutricionista, para que me diese unas pautas alimenticias. También hice un análisis de sangre, para ver los niveles de azúcar, colesterol, etc estuviesen correctos y me puse unos objetivos que estuviesen a mi alcance, en aquella época, en lo que a ejercicio se refiere.

Una vez realizada la analítica, y viendo que todos los valores estaban perfectos y no tenía ninguna carencia, ni ningún exceso, comencé por cambiar mi manera de comer, sobre todo, respecto al número de comidas diarias, y a la distribución de las mismas.

Con esto, quiero decir, que desayunaba siempre con cereales azucarados, croissant o galletas y leche con cacao, a media mañana me tomaba un donuts, una napolitana o lo que pillase a mano, en la comida, comía normal, pero en mucha cantidad o a veces, como tenía mucho trabajo me saltaba la comida y llegaba a casa a la hora de cenar y devoraba.... cuando no sustituía cualquiera de estas comidas por una bolsa de gominolas...vamos, que mis hábitos saludables se habían ido al garete proporcionalmente a la disminución de mi nivel de actividad física.






Así que, siguiendo las pautas de la nutricionista, lo primero que hice, fue no saltarme ninguna comida y hacer 3 comidas principales con dos tentempiés, cada día (en la parte II de este post, os contaré cómo lo hago ahora con el horario laboral que tengo...). A todo esto, deciros que antes de este bucle en el que había entrado, comía sano, equilibrado y hacía ejercicio...

Empecé retomando un hábito primordial para mí, el desayuno. No soy capaz de empezar el día sin un buen desayuno. Normalmente desayuno un café solo /con leche, una tostada con aceite, tomate y jamón y un zumo de naranja ,pero esto no quiere decir, que si un día me apetece un donuts, no me lo tome, eh!, pero os recuerdo, que en esa época estaba intentando volver a mi peso "normal", así que, nada de bollería industrial, ni nada que no aportase nutrientes. 




A media mañana y a media tarde, siempre me tomaba como tentempié una fruta o un yogurt (sobre todo, si no tomáis leche, os recuerdo que el calcio es muy importante, así que el yogur, ayuda!).y una infusión (té verde, té rojo, tila, cola de caballo, manzanilla...).

En la comida y en la cena, proteínas y verduras. Una porción de pescado, carne de cerdo, pollo, pavo, marisco, huevo, etc, siempre acompañado de verduras al vapor, una ensalada, etc, en fin, las verduras que os gusten. Eso sí, en la cena, siempre en una cantidad un poco menor, ya que, nos vamos para cama y no vamos a quemar tantas calorías, así que una tortilla francesa con tomate cortado, o unos mejillones al vapor, eran mi cena perfecta. Y siempre, al finalizar, tomaba una infusión. Todo esto, sin limitar las cantidades, algo que para mí, era muy importante, ya que no soy una persona que se sacie con facilidad, yo siempre tengo hambre;-)




Os preguntaréis por qué tantas infusiones??? Beber agua es súper importante para todo, para hidratar la piel, para el pelo, para el buen funcionamiento de nuestro organismo y cómo no, para la retención de líquidos. Como yo no soy de beber mucha agua durante el día, así me obligaba a beber un poco más ;-), porque las infusiones sí me gustan mucho.

Con este cambio de alimentación, y saliendo a caminar todos los días 30 minutitos a paso rápido, en menos de 3 meses perdí los 8kg que había cogido y volvía a estar en los 68kg. 

Con todo esto, no pretendo dar lecciones a nadie de nada, todo lo contrario. Lo que pretendo es que veáis, que cualquiera puede cambiar sus hábitos por otros más saludables si realmente quiere y no tiene ningún problema de salud que se lo impida. Os he puesto este ejemplo porque me lo habéis pedido, pero también os podría contar como otro hábito nada saludable que tenía, y que era comerme la uñas, también lo dejé atrás, de una manera similar...

Lo que hay que hacer es dejarse asesorar, buscar donde radica el problema y seguir las pautas de un profesional. Cualquier cambio de este estilo que queráis llevar a cabo tiene que ser acorde con vuestro tipo de vida, con vuestras necesidades nutricionales o incluso psicológicas y siempre buscando sentiros bien con vosotros mismos.  Recalco siempre lo de "tocar fondo", porque ese será el punto que os ayudará a tener fuerza de voluntad. Mientras no lleguéis a ese punto, seguramente vuestra fuerza de voluntad os impedirá conseguir el objetivo que perseguís. Por eso, siempre es aconsejable que algún profesional os guíe, sobre todo al inicio. Hoy os estoy hablando de cuando tendría unos 22 años, ahora con 33, sé perfectamente lo que me sienta bien, lo que me sienta mal y aún así, si tengo alguna duda o veo que algo que no me está yendo bien, no dudo en preguntarle a expertos sea cual sea el tema.

Bueno, hasta aquí el post de hoy, que os doy mucho la chapa....;-) Para la próxima semana os cuento los cambios que continué realizando, llegando a mi peso de hoy en día que oscila entre los 58-61kg y las recetas que hago cuando paso una época de excesos, para volver a mi peso....


¿QUÉ OS HA PARECIDO EL POST DE HOY? ¿QUERÉIS UNA SEGUNDA PARTE? ¿OS HABÉIS SENTIDO IDENTIFICADOS?¿CÓMO OS CUIDÁIS CUANDO COMETÉIS EXCESOS?


1 comentario:

  1. Pues estás estupenda y delgadísima.
    Aunque yo siempre he sido una niña flaquita y tiendo a perder peso con mucha facilidad, el equilibrio con la báscula también me ayuda a estar yo bien anímicamente, por eso te entiendo cuando hablas de "tocar fondo".
    Muy buen post, me ha gustado mucho.
    ¡Felicidades!

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu comentario!!! Todos los comentarios son bien recibidos!!! Qué tengas un Feliz Día!